No podemos más que mostrar nuestra admiración y gratitud a Laura Torres, a sus familiares y cómo no a los protagonistas de esta bonita y real historia: Vicente y Virtudes.
Te contaré lo que me sucedió a mi: hace dos campañas electorales municipales, alguien que iba en una lista electoral, me dice en la calle que se había presentado junto a otro familiar para así poder llegar a la edad de jubilación y cobrar una buena pensión. Desde luego, ya me quedó más que claro que no iban a tener mi voto.