(23/Ago/2010) Lo peor de la época de las cabañuelas es llegar a ella después de las vacaciones. Puede que al acostarte todavía resuenen en tus oídos el sonido de las olas al arañar la arena, y que tu piel todavía vibre con el golpe de los últimos rayos de sol. Y que al despertar se encuentren, queridas personas, con un cielo cubierto de nubes y un viento frío recorriendo las calles. [ ampliar ]
(16/Ago/2010) Igual que todo lo que empieza acaba, mis vacaciones acabaron. De modo que ahora sólo queda el recuerdo. Y aunque os aseguro, queridas personas, que intentamos insistentemente disfrutar del presente, éste se nos escurría como arena en las manos hasta convertirse en pasado. De hecho diría que apenas hace unos segundos fue cuando Inma, don S. y yo marchamos en el Fiat en dirección a la costa, una cercana a Torrevieja, para disfrutar del apartamento que mis tíos José María e Isabel nos cedieron generosamente. [ ampliar ]
(6/Ago/2010) Probablemente cuando ustedes, queridas personas, anden leyendo estas líneas, yo estaré comiendo sardinas y tomando cañas en algún chiringuito de alguna playa. El verano es así. Difícil para quienes sufren unas vacaciones ya demasiado largas. Difícil también para quienes no pueden parar y disfrutar de esos territorios y actividades que sólo esta época puede ofrecer. Pero fácil y narcótica en algunos de esos momentos en que todo está tan suficientemente lejos como cerca está la gente a la que adoras. [ ampliar ]
(5/Ago/2010) Qué triste y patético me parece el señor Eduardo Galán en su último artículo para la “progresista” revista El Espectáculo Teatral (nº 53) –y vale la denominación “espectáculo” para hacerse idea de los intereses que la publicación preconiza y divulga–. [ ampliar ]
(22/Jul/2010) Y claro, el viernes volvimos a escapar del calor del hogar y terminamos paseando por el Luciano Arena a las horas en que el sol abandona sus fieras embestidas al entorno. Allí nos encontramos, con menor sorpresa, con una actuación de la Banda que llenaba escenario y el aforo del tramo cortado al tráfico. [ ampliar ]
(8/Jul/2010) Con callos (duricios al menos) en las yemas de los dedos de colocar tanta piedra, el Equipo de Gobierno ha inaugurado la reforma de la Plaza del País Valenciano –ayer Reancho Hernández y mañana, si nadie lo impide, Plaza de la Comunidad Valenciana–. Con dolor de riñones –de los de agacharse a poner primeras piedras, no de los de soltar billetes– se ha presentado a la ciudad un nuevo espacio lúdico, una nueva forma de entender un parque, un nuevo modo de entender el ocio. [ ampliar ]