Menos participativas para quienes, como yo, no pertenecemos a ningún bando, y por consiguiente no compartimos desfile, ni casa de comparsa, ni almuerzo, Ecuador o partida de truque. Menos participativas para quienes acostumbramos a irnos durante el clímax de unas Fiestas que vienen manifestándose semana tras semana desde la entrada del verano hasta casi la llegada del otoño. En fin. Nada de esto es lo que me hizo recordar el tema de la participación, la participación ciudadana, puesta de relieve por el actual Equipo de Gobierno hasta convertirla en una concejalía. La Participación Ciudadana, tan necesaria e importante para que nuestra relación con nuestro entorno no se reduzca a un papelito, a un voto cada cuatro años.
Aunque el problema que supone la Participación Ciudadana es su influencia real o no sobre el funcionamiento de la ciudad, o del país. El problema es que la Participación Ciudadana implica una opinión más en la toma de decisiones –las que toman las personas que hemos elegido democráticamente para realizar dicha labor–. Y el problema es que puede que en algún momento la voz de esa ciudadanía difiera de la decisión que ese equipo de representación pública ha considerado. Y puede que entonces se desestime la voz ciudadana arguyendo su falta de información al respecto. Lo que haría lógico entonces situar la Información como una de las piezas fundamentales para desarrollar la Participación Ciudadana.
No deja de ser curiosa entonces la ausencia de comunicación entre nuestro Ayuntamiento y las Asociaciones de Barrio, más ahora tras anunciar un brutal recorte en el presupuesto destinado a sus actividades. Imagino que tal vez se consideró que las directivas de cada uno de nuestros barrios deberían haber participado en aquellas jornadas sobre Participación, que durante un viernes y un sábado organizó nuestro Ayuntamiento. La primera de una serie de jornadas, en la que al parecer todavía no se trabajó el asunto de la información y la consulta a asociaciones que agrupan y representan a buena parte de la población. O tal vez resulta que eso de la Participación realmente está sobrevalorado.
Participación ciudadana
No vayan a pensar que fue el destacado comentario sobre la enorme participación en el Ecuador Festero el que me hizo comenzar a pensar en el asunto de la participación. No porque piense que con aquello de la crisis la gente parezcamos tener más inclinaciones tanto hacia lo festivo como hacia lo “gratuito”. De hecho con nadie discutiría acerca de la gran capacidad de atención, el poder de convocatoria, que las Fiestas de Moros y Cristianos tienen en nuestra ciudad. Son participativas: congregan a miles de personas en una actividad común, prácticamente un tercio de la población si nos remitimos a la cifra total de socios y socias que presentan entre las catorces comparsas.