Por grandes que los veamos, nuestros adolescentes son muy vulnerables en todos los sentidos. Cierto es que la carencia histórica que nuestra ciudad sufre de oferta de ocio ha ido convirtiendo nuestras calles, como indicaba el Sr. Penadés, en una suerte de locales alquilados y grupos apandillados que, a falta de cosas mejores que hacer, se suelen divertir enfrentándose entre sí o, lo que es peor, adquiriendo conductas de riesgo que los derivan o pueden derivar a adicciones nada saludables que van a marcar sus vidas para siempre. No, no es una exageración. Villena tiene un problema muy grave y cada día que pasa se agrava más. Por si no fuera suficiente, a la carencia de oferta de ocio se ha unido una debacle económica que ha llevado al país a ese espeluznante 20% de desempleo que, otra vez, tiene a la juventud como su principal víctima.
Sin lugares de reunión, encuentro y diversión, sin actividad laboral… ¿qué sensación puede tener un adolescente? Si a esto añadimos que el fracaso escolar alcanza cifras importantes y no hay experto que sepa encontrar un remedio que frene este desastre, se me ponen los pelos de punta sólo de pensar la angustia, la apatía, la desesperación que estos chavales pueden estar sintiendo.
Apreciado Sr. Penadés, sí creo que es necesario hablar de política y voy más lejos, señalar a los políticos como verdaderos responsables, en este caso, culpables, de la situación de abandono que sufre nuestra juventud. Tal vez podemos no mencionar a ningún partido porque todos por igual han ofrecido un resultado muy similar, es decir, nulo. Cuando en esta legislatura la Sra. Lledó informó de la creación de una “delegación” cuya responsabilidad sería, precisamente, asesorar al equipo de gobierno sobre el ocio en nuestra ciudad, estoy seguro de que muchos ciudadanos, entre ellos muchos jóvenes, llegaron a pensar que podría ser la primera vez en la que sí hubiese una dedicación o voluntad política de comenzar a aplicar soluciones a los problemas juveniles. La decepción ha sido grande, no creo que sea necesario explicar cómo se ha gestionado dicha “delegación” y su verdadera utilización política.
Lo que es importante y que ni en los primeros arranques de dicha delegación se orientó adecuadamente, es decir, las necesidades reales de la juventud, se han quedado, una vez más, al margen, y ha pesado más la necesidad de dedicar recursos a guerras intestinas que a cumplir las obligaciones para las que han sido votados, no sólo los actuales gobernantes, sino todos los anteriores también.
Tampoco sería justo cargar sobre los políticos toda la culpa. Aquí estamos fallando todos, también los ciudadanos y los padres, por no rebelarnos contra el estancamiento de los políticos. Un concierto aquí y otro allá… ¡qué pobreza de oferta! ¿Somos tan ingenuos de pensar que las necesidades de ocio de la juventud no van mucho más allá de dichos conciertos, de bares de copas, centros comerciales y cosas similares? ¿Dónde queda la labor de orientación y formación académica, de orientación laboral para los jóvenes? En mi opinión, el empleo del tiempo de ocio de la juventud tendría que disponer de una variada oferta que no sólo sea lúdico-festiva. Apoyo formativo, siempre con la orientación del joven hacia su proyecto de vida, lugares de encuentro y estudio, talleres ocupacionales que les motiven y saquen de las calles.
Me he dado cuenta de que muchos jóvenes no tienen claro para qué sirven y llegan a perder la confianza en sí mismos. Los padres debemos ser los primeros en tomar conciencia de ello y tratar de enfocarlos y demostrarles que cada uno tiene su sitio en esta sociedad y que creemos en ellos y apostamos por ellos, pero desde estamentos oficiales como el Ayuntamiento hay que dedicar muchos más recursos a apoyar esta labor, reforzar la autoestima de los jóvenes y demostrarles que no sólo es que valen mucho, sino que son el futuro de esta ciudad y de este país.
Cualquiera que hoy sea capaz de ponerse en la piel de muchos de estos jóvenes, sentirá que ser un joven en Villena puede resultar tan duro como caminar por un desierto. La impotencia que siento cuando pienso en esto hace que se me salten las lágrimas, literalmente. Nuestros jóvenes no son un problema, ellos tienen problemas y nosotros, tengo la impresión, miramos para otro lado.
Totalmente deacuerdo contigo. Muy buena visión y excelente artículo. Un saludo.
Jose, lo que me gustaría es que animemos a más personas a reivindicar soluciones para los problemas de nuestra juventud.
Que no vuelvan a burlarse de los jóvenes como han hecho esta legislatura y que los políticos del futuro tengan en cuenta que sin apostar por los jóvenes de una forma seria, no podrán ganar ningunas elecciones.
Bueno, bonito artículo reivindicativo que recoje lo que viene siendo lo que se dice día a día desde hace mucho mucho tiempo.
Por una parte, el artículo no está escrito por ningun joven pero tiene una visión bastante acertada.
Por otra: el alquiler de locales, el concierto, el ir de bar en bar es el pan de cada día, algun viernes a la cabila, algun sabado a petrer a por ropa y cine, algun finde un autobus para alguna discoteca y algun sabado botellon... tampoco creo que haya mucho más que eso que les interese a los jovenes de villena que evolucionan como en una sociedad aparte, es verdad que siempre nos pilla todo lejos pero seguimos teniendo casi todo, aunque debería cambiar a una forma menos consumista y mas cultural.
pero bueno, es lo que hay, tranquilos empresarios, segiremos comiendo kebaps, usando autobuses, comprando ropa, alquilando locales...
El caso es que los politicos no se preocupan de los jovenes por que tienen la menor intencion de voto, incluso nos tratan generalizando de idiotas ¬¬, sin ir mas lejos la misma alcaldesa dandome largas sobre una conversacion sobre el soterramiento, viva la generalización!.
muy buen articulo tambien!! ahi que apollar a la juventud de una vez que en villena ahi un nivel de talento y ganas enorme solo ahi que abrir la jaula, por cierto en el anterior articulo hable de un malentendido que tuve en mi actuacion del chapi mi idea sigue firme sobre aquello pero tambien quiero reconocer publicamente que la labor del teatro chapi es maravillosa y necesaria y el trato a los artistas ejemplar por eso independientemente de todo mi apoyo incondicional al teatro chapi de villena del que podemos estar muy orgullosos.
Efectivamente, Toni, el artículo está escrito por una persona de 44 años (un servidor) con hijos de 24, 17 y 15... puedes imaginar que soy sensible a su problemática y que, como es lógico, pienso que no es muy distinta de la problemática del resto de jóvenes.
Toni y Raúl, lo que hay que conseguir es que los políticos sepan que sin los jóvenes no hay forma de ganar elecciones.
Siempre se ha dicho que cuando se moviliza la juventud, los resultados electorales cambian.
¿Os ha engañado el que gobierna? pues movilización a tope y en las elecciones siguientes que entre otro y así sin parar hasta que se lo tomen en serio y entre alguien que, de verdad, se preocupe por la juventud.
Observador, lo has clavado en el último mensaje. La decisión final a la hora de votar es decisiva, y si está en manos de algún joven, pues ya sabeis hacia donde irá el voto. No obstante, creo que sí que es posible entre todos, y yo tengo 40 años, es, como dice Observador, tratar de reinvidicar sitios para jóvenes, conciertos, actos culturales, etc... Un saludo
!!!por fin personas diciendo cosas coherentes que gusto da!!!
Mirad con qué facilidad hemos coincidido unas cuantas personas de distintas edades. Centrémonos en el objetivo y busquemos apoyos, seguro que hay miles de villener@s que piensan como nosotros.
Menos derroche en plazas de toros, menos "sueldos de confianza" para amiguetes y más trabajar por la juventud. Esto es alarmante: http://www.elmundo.es/mundodinero/2010/08/11/economia/1281540134.html
Juventud, divino tesoro. Otra visión
Leí hace unos días el escrito enviado al periódico por José Manuel Penadés en el que, como decía él mismo, proponía una ‘oda a la juventud’. Creo que es bueno que se produzcan iniciativas que pongan sobre la mesa, una vez más, la problemática que nuestra ciudad tiene con el tema de la juventud, no sólo por la ausencia de alternativas de ocio, sino por la grave enfermedad que el abandono de este colectivo está causando a ésta, nuestra sociedad.